El tiro por la culata le salió a Jimmy López Pointen, de 32 años, y Renzio Williams Toledo White, de 37, quienes acabaron muertos a machetazos a manos de Luis Miguel Hernández Soza, de 21 años, a quien supuestamente pretendían asaltar con cuchillos.
El hecho sangriento ocurrió a las 7:30 minutos de la noche de ayer miércoles, en el costado norte de la discoteca Río Escondido, en el barrio Rubén Darío, de Bonanza, Triángulo Minero, Caribe Norte.
Según los informes, los sujetos interceptaron a Luis Miguel en un callejón y al intentar asaltarlo, entraron en un forcejeo durante el cual lo hirieron uno de los brazos, pero en su defensa, la víctima sacó un machete y los repelió.
Producto de la contundente respuesta, ambos hombres cayeron muertos por las heridas de machete en el callejón localizado a unos 30 metros de la discoteca, de donde habían salido minutos antes.
Mientras los cuerpos de los dos presuntos asaltantes quedaron tirados en la vía, Luis Miguel fue llevado al hospital primario Esteban Jaen Serrano, de Bonanza, para ser atendido por la herida en el brazo.
A pesar de la versión del asalto frustrado, los agentes policiales se encuentran investigando a fondo el caso para determinar si en realidad Luis Miguel Hernández actuó en defensa propia.
