
“muchos motorizados aprendieron a manejar “a la práctica” y no estudiando la Ley de Tránsito. Gran parte nunca ha pasado por un seminario teórico, por lo que desconocen total o parcialmente las normas básicas de circulación.
Esa falta de educación vial se refleja diariamente en conductores que irrespetan los semáforos, exceden la velocidad y no disminuyen la marcha ni en zonas escolares. Para algunos, la luz roja parece una sugerencia y no una obligación.
Conducir no solo implica saber mover una motocicleta, sino también conocer y respetar las leyes que protegen vidas. La reflexión es sencilla: respetar un semáforo toma segundos, pero ignorarlo puede costar una vida. 🚸
