
Desde el Monumento Histórico Nacional, Boca de Piedra, Zinica, sitio donde el Comandante Carlos Fonseca Amador pasó a la eternidad, la Asamblea Nacional realizó por primera vez una histórica sesión especial, dedicada al 90.º aniversario del natalicio del Jefe de la Revolución Popular Sandinista.
Durante esta actividad, incluso la lluvia cedió espacio para que en esta tierra sagrada se desarrollara un acto solemne, adornado de canto y danza, pero sobre todo, de gran compromiso revolucionario con el legado de dignidad y libertad del Comandante Carlos.
El presidente de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, doctor Gustavo Porras, al dirigirse a los diputados e invitados que formaron parte de la sesión, invitó a luchar como lo hizo el Comandante Carlos.

«Sinceramente, sin escatimar sacrificios, para que sus sueños en una patria libre y en un pueblo feliz se hagan realidad. Esa es la expresión de Carlos Fonseca, esa es la tarea alcanzada», expresó.
Al respecto, recordó que Nicaragua ha visto una transformación en materia de restitución de derechos, con el pueblo como protagonista. «Porque es el pueblo el que protagoniza sus conquistas. Es solo así, el pueblo, protagonizando que el pueblo va a defender sus victorias», señaló.
Al respecto, afirmó que precisamente esa es la misión que ha orientado el Comandante Daniel y la Compañera Rosario, Copresidentes de Nicaragua.
«Momento a momento nos van indicando el camino. Y esa orientación no está despegada de los pensamientos que se han constituido, armado, creado, por parte de nuestros héroes y en especial por parte de nuestro jefe de la Revolución Popular Sandinista, el Comandante Carlos Fonseca», mencionó.
El diputado aseguró que en honor a Carlos, «vamos a rendir cuentas sobre los avances que vamos teniendo en nuestra Revolución».
«Y dentro de un año tendremos que ver cambios. Y todos los años tenemos que ver cambios. Todos los años, porque nunca vamos a estar satisfechos, siempre van a haber necesidades y nosotros, el Frente Sandinista de Liberación Nacional, los militantes sandinistas, los hijos de Sandino, los subordinados al mandato de Carlos Fonseca, los compañeros que nos debemos a nuestros jefes Daniel y Rosario, vamos a estar pendientes de que cada año haya una mejoría», afirmó.

Compromiso con el legado del Jefe de la Revolución
Catherine Flores, coordinadora departamental de la Juventud Sandinista 19 de Julio, expresó el profundo orgullo y con convicción revolucionaria de los muchachos y muchachas en Nicaragua.
«La juventud nicaragüense reafirma su compromiso con el legado del comandante Carlos Fonseca Amador, hijo de Matagalpa y de Nicaragua entera, fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional y referente de la lucha, dignidad y amor por la patria», aseguró.
En ese orden añadió que con el ejemplo inmortal de Carlos, «asumimos la responsabilidad de seguir construyendo una Nicaragua de paz, soberanía, educación, cultura y progreso. Nos comprometemos a estudiar con dedicación, a servir a nuestro pueblo con humildad y a defender los valores de solidaridad, justicia y unidad que inspira su vida y su lucha», subrayó.

La construcción de la patria libre
Por su parte la alcaldesa de Waslala, Claudia Castro, destacó el que la conmemoración histórica hace presente a un hombre que ofrendó su vida para que las generaciones venideras tuvieran un futuro mejor.
«Desde estas montañas que nos alumbra con su luz para que sigamos construyendo la patria libre, soberana, llevando salud, educación, electrificación, caminos, carretera y tantos otros derechos que han sido restituidos por el Frente Sandinista de Liberación Nacional con la sabia y firme conducción del comandante Daniel y la compañera Rosario, copresidentes de nuestra república, para que las familias de Nicaragua vivamos en paz y en tranquilidad», afirmó.
En la época en la que Carlos fue asesinado, Félix Mendoza combatía en las montañas de Waslala y esperaba la llegada del Comandante Carlos.
«Nuestra misión era luchar y llegar hasta el fin, hasta el triunfo de la Revolución. Eran días duros, porque la guardia era el terror de los campesinos», recordó el combatiente.
El secretario político de Waslala, compañero Omar Pauth, recordó que fue a metros del sitio de la sesión donde el Comandante en Jefe de la Revolución entregó su sangre.
Según Pauth, los restos permanecieron poco tiempo, luego los trasladaron a una iglesia ubicada a unos 500 metros del punto y posteriormente fueron enterrados en Dipilto.
«Pero aquí quedó su sangre y eso es lo que conmemoramos: su natalicio, un hecho histórico en que vino a Nicaragua un hombre que con su sangre vino a abonar esta tierra», afirmó.
Pauth relató que el Comandante Carlos se trasladaba por el sector cuando fue emboscado por la Guardia Nacional y asesinado en el lugar. «Lo que mantiene viva esa conciencia del Comandante es su sacrificio y esa decisión de cambiar Nicaragua. Y gracias a Dios eso se ha venido cumpliendo el sueño del Comandante Carlos en estos 19 años (de la segunda etapa de la Revolución)», afirmó.


























